Nuestros azulejos con efecto metalizado están fabricados en cerámica o porcelánico con tecnologías que reproducen los reflejos, las vetas y las texturas del metal envejecido o pulido. El resultado es un revestimiento con mucha personalidad, resistente y fácil de cuidar, perfecto para dar ese toque de carácter a un rincón concreto o a toda una estancia. Descubre a continuación las propuestas de Nais.
Filtros
Los azulejos con aspecto metalizado son baldosas de cerámica o porcelánico diseñadas para imitar el aspecto de metales como el cobre, el acero, el bronce o el hierro oxidado. Gracias a los esmaltes y a la impresión digital de alta definición, reproducen esos reflejos cambiantes y esas texturas que asociamos al metal, pero se comportan como un azulejo de toda la vida: no se oxidan de verdad, no se abollan y se limpian en un momento. Es la forma de tener el punto industrial y sofisticado del metal sin renunciar a la durabilidad.
Dentro del acabado metalizado cabe casi de todo, y ahí está la gracia. Los tonos cálidos —cobre, bronce, oro viejo— aportan elegancia y sientan de maravilla en ambientes acogedores o algo clásicos. Los fríos —acero, plomo, plata— tiran hacia lo industrial y moderno, ideales si buscas un aire de loft neoyorquino. Y luego está el efecto óxido o corten, con sus manchas anaranjadas, que funciona genial en propuestas atrevidas y en exteriores con estilo. Si dudas por dónde tirar, un truco sencillo: elige el metal por la temperatura del espacio, cálido para relajar y frío para dar energía.
Nuestro consejo es tratarlos como una joya: bien colocados, un poco basta para transformar la estancia. En la cocina, un frente o revestimiento de pared metalizado detrás de la encimera crea un backsplash que se lleva todas las miradas y, además, se limpia sin esfuerzo. En el baño, reservarlos para el paño de la ducha o la pared del lavabo aporta ese punto de spa que eleva el conjunto. Y como suelo, mejor en formatos pequeños o mosaicos para zonas de paso o de decoración puntual, más que cubriendo grandes superficies. Combinan especialmente bien con acabados mate —cemento, piedra, madera— que dejan que el brillo del metal sea el protagonista.
El acabado metalizado es un habitual del estilo industrial, pero cada vez se cuela más en propuestas contemporáneas y de líneas minimalistas, donde un detalle en cobre o acero rompe la monotonía con mucho gusto. Si te gusta mezclar, combínalos con tonos neutros como el blanco, el gris o el negro para que el brillo destaque sin recargar; encontrarás muchas opciones en nuestra sección de colores de azulejos. La clave está en el equilibrio: el metalizado brilla más precisamente cuando se le da espacio para respirar.
En Nais llevamos más de ocho años acompañando reformas y sabemos que este tipo de acabado genera dudas: cuánto poner, dónde y con qué combinarlo. Si te apetece darle un giro con carácter a tu proyecto pero no lo tienes del todo claro, escríbenos por correo, teléfono o WhatsApp y te asesoramos sin ningún compromiso. Nos encanta formar parte de este tipo de decisiones.
Inspírate con NAIS
Tendencias, colecciones y soluciones cerámicas para tus proyectos.
No te pierdas nuestros lanzamientos y los mejores descuentos
ChatBot Nais